“¿Es un Mercedes Clase S W140 de 30 años una compra inteligente o un pozo sin fondo?”
W140: ¿héroe o pozo sin fondo?
La última Clase S construida sin escatimar es barata de comprar y fácil de querer. Esto es lo que decide si sigue siéndolo.
La respuesta corta
- Las dos cosas. La documentación y el óxido deciden mucho más que el kilometraje.
- Ten un fondo para reparaciones desde el primer día: el precio de compra es la cifra más pequeña.
- Los seis cilindros S 280 y S 320 son la elección sensata; el V12 es para quien tiene un buen especialista cerca.
Por qué tienta
Fabricado de 1991 a 1998, el W140 es la Clase S que Mercedes desarrolló con muy pocos compromisos: doble acristalamiento, cierre asistido de puertas y una carrocería que parece tallada en un solo bloque. Treinta años después, muchos se venden al precio de un compacto usado. Esa es la oportunidad y la trampa a la vez.
Lo que de verdad falla
- Mazo de cables del motor. Muchos Mercedes de principios y mediados de los noventa llevan un mazo cuyo aislamiento se degrada con la edad y el calor. Busca aislamiento que se desmenuza en el vano motor; cambiarlo es un trabajo conocido que se puede presupuestar.
- Óxido. Revisa los puntos de elevación, los pasos de rueda, los bordes del portón del maletero y debajo de las molduras laterales. Un antigravilla reciente puede esconder mucho: lleva una linterna y un imán.
- Sistemas de confort. El cierre asistido de puertas, el sistema neumático y el climatizador son una maravilla cuando funcionan y un engorro cuando no. Pulsa todos los botones.
- Suspensión. Los coches con regulación hidroneumática de nivel necesitan acumuladores sanos; una marcha dura y rebotona es una señal de alarma.
- Documentación. Una carpeta gruesa de facturas vale más que pocos kilómetros. Un W140 con historial y 250.000 km gana a uno sin historial y con 90.000.
El precio de compra es la cifra más pequeña.
Qué motor
Los seis cilindros S 280 y S 320 son los más indulgentes. Los V8 (S 420, S 500) son suaves y potentes, con una sed a la altura. El S 600 con su V12 es magnífico, y muchas reparaciones cuestan más simplemente porque hay más de todo. Los diésel (S 300 y S 350 Turbodiesel) son lentos pero duros.
Cómo comprar uno
Compra el mejor que puedas pagar, no el más barato. Paga a un especialista una inspección, ten un fondo para reparaciones desde el primer día y conduce el coche con regularidad: estos coches odian estar parados más que los kilómetros.